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Mar 23 2015

Jodhpur. La ciudad azul de la India.

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Todo hay que decirlo. Pese a que acabábamos de aterrizar en la India, entre el choque cultural y los dos días que estuvimos conviviendo con el bullicio y caos de Delhi, teníamos ya ganas de coger el avión que en poco más de una hora iba a dejarnos en Jodhpur, una ciudad que pensábamos iba a aportarnos algo más de paz y sosiego que la gran capital.

Casco Antiguo de Jodhpur

 

Jodhpur es una ciudad pequeña para los estándares indios, pese a que cuenta con más de un millón de habitantes. Pese a ello, la tranquilidad puede hayarse en lo que sería su casco antiguo, un conjunto de callejuelas y pequeñas casas pintadas en su mayoría de color azul, color que servía antiguamente para identificar que el dueño de la casa era un Brahmán, casta sacerdotal india. Actualmente muchas de las casas están pintadas de azul pese a que el propietario no pertenezca a esa casta en particular.

Vistas de Jodhpur

 

Sobre el entramado de casas y callejones, se alza Mehrangarh, una imponente fortaleza del s. XVII que supone el mayor atractivo de la ciudad. Situada sobre un peñón rocoso que se impone sobre el casco antiguo de Jodhpur, su visita resulta interesante tanto por las vistas que ofrece de la ciudad como por poder percatarse durante la visita de como era la vida de los marajás de la época.

Fuerte de Mehrangarh

 

El Fuerte de noche

 

Músico dentro del Fuerte

 

Vendedores de marionetas

 

Muy cerca del fuerte, a apenas 5 minutos an autorickshaw, se encuentra Jaswant Thada, un monumento de mármol que se construyó para conmemorar a un marajá. Tiene unos bonitos jardines por los que pasear y unas fabulosas vistas del conjunto de la ciudad y el fuerte.

Jaswant Thada

 

Vistas desde Jaswant Thada

 

“Foto de familia”

 

En Jodhpur uno realmente se da cuenta de que ha entrado en el Rajastán indio. Los turbantes de los hombres se ven en cada cabeza y los colores de los saris de las mujeres no los vimos por Delhi. Jodhpur nos aportó colorido, ese color que andábamos buscando en la India. Y también una mezcla de caos, bullicio (nunca falta en la India), pero también algo de paz y tranquilidad, sobretodo al caer la noche.

Colorido en Jodhpur

 

Mujeres de Jodhpur

 

Músico de Jodhpur

 

Un buen lugar en Jodhpur para tomarle el pulso a la ciudad y disfrutar de su colorido, es la plaza donde se encuentra la Torre del Reloj.Se trata de un lugar de encuentro y mercadeo en el que uno puede pasar las horas muertas, embobado, simplemente viendo la vida fluir como tan sólo fluye en la India. La vida en la calle con ese trajín característico, bullicio que solo se relaja con la caída del Sol.

Torre del reloj

 

Comprando artesanías

 

Jodhpur de noche

 

Y en medio de todo este mejunge de desorden, trajín, y color, las vacas. Ellas son las reinas del cotarro, y así como en Delhi no pudimos percibir su sacralidad, en Jodhpur se dejan ver por calles, plazas, y mercados. Y ojo con el que ose toserlas, como mucho apartarlas con una ramita o una escoba.

La gente en Jodhpur es amable. Ellas tímidas, y ellos siempre queriendo entablar una conversación muchas veces basada en su curiosidad hacia tí y tu estilo de vida. Vaya, como en la mayoría de lugares que visitamos del país. A veces se dan situaciones algo incómodas, en las que un grupo de jóvenes pueden llegar a  rodearte como si fueran a darte poco menos que una paliza, cuando ellos tan sólo tienen la simple intención de compartir contigo un momento de su día y preguntarte curiosamente hasta lo que no está escrito de tu vida.

Aguadora de Jodhpur

 

Natalia con dos mujeres en el Fuerte

 

Niños de Jodhpur

 

La verdad es que Jodhpur nos gustó en los días que estuvimos allí, siempre lo recordaremos como el lugar en el que empezamos a disfrutar verdaderamente de la India y, por consiguiente, del viaje. Nos aportó la dosis de tranquilidad que necesitábamos tras Delhi y también mucho contacto con la gente del lugar. También nos trajo algún que otro problema intestinal, pero eso queda en el olvido cuando recordamos con una sonrisa en la boca aquella maraña de callejuelas azules que nos descubrió por fin la India que andábamos buscando.

Nuestro conductor de rickshaw

 

 

TIPS:

 

  • Durante nuestra estancia en Jodhpur nos alojamos en el King’s Retreat Hotel, un sencillo aunque encantador alojamiento en lo que fue un antiguo palacio de Marajá.
  • Rickshaw del aeropuerto al casco antiguo: 300 INR
  • Un buen sitio para comer: Jankhar Choti Haveli. Dispone de una terraza superior con vistas al fuerte.
  • Entrada al Fuerte de Mehrangar (Agosto 2014): 400 INR con audioguía.
  • El encanto de Jodhpur reside en su casco antiguo, la plaza de la Torre del Reloj, y el Fuerte. Si se sale de eso os encontraréis una ciudad muy sucia y caótica.
  • La estación de trenes de Jodhpur (desde donde salen los trenes regulares a Jaisalmer), es un hervidero de gente. Si vais por la noche, como nosotros, os costará no pisar a los locales que duerme en el suelo por todas partes. Y más os costará evitar las miradas incesantes y curiosas de todo hombre que se cruce con vosotros.

 

UBICACIÓN: 

 

Sobre el Autor

Toni

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