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Mar 10 2016

En ruta por Eslovenia: Las cuevas de Skocjan, el castillo de Predjama, y Skofja Loka.

Una de las ventajas de hacer una ruta en coche por Eslovenia es que el país es relativamente pequeño, con lo que en poco tiempo uno puede desplazarse por los lugares de interés más destacables. En nuestro segundo día, teníamos pensado hacer un itinerario por el centro del país que iba a acabar, ya al final de la tarde, en el precioso lago Bled.

Nuestra primera parada iban a ser las cuevas de Skocjan, Patrimonio de la Humanidad de la UNESCO, unas galerías subterráneas con increíbles formaciones calcáreas, tanto estalactitas, como estalagmitas.

Llegamos en apenas media hora desde Ankaran, lugar en el que habíamos pasado la noche. En la entrada ya había una cola de gente considerable, y eso que habíamos llegado bastante temprano. De las tres rutas a elegir, escogimos la que transcurre paralela al río por el cañón, y que tiene una duración aproximada de dos horas. Tras abonar la entrada, nos encaminamos con un breve paseo hasta el acceso de las galerías.

Camino hacia la entrada de las cuevas

 

En su interior, nos deleitamos con unas maravillosas formaciones calcáreas, nunca habíamos visto algo similar en cuanto a tamaño y belleza. Lástima que no se pudieran tomar fotografías en el interior, pues hubiesen quedado de maravilla. El tramos final del recorrido, tras visitar salas con estalactitas y estalagmitas increíbles, transcurre a lo largo del cañón formado por un pequeño río, atravesando algunas pasarelas colgantes de vértigo.

Salida de las cuevas de Skocjan

 

Patrimonio UNESCO

 

El río Reka forma la impresionante gruta

 

Cuevas de Skocjan

 

Acabado el recorrido, salimos de nuevo a la luz exterior y nos encaminamos de nuevo hacia el centro de visitantes, donde nos tomamos un café calentito para quitarnos el frío que llevábamos encima.

De las cuevas de Skocjan pusimos rumbo al castillo de Predjama, a escasa media hora en coche. Por el camino pasamos por delante de otras famosas cuevas, quizá más que las de Skocjan, las cuevas de Postonja. Éstas son quizá más accesibles y turísticas, pero menos auténticas y bellas que las de Skocjan. Al menos eso es lo que se dice, pues nosotros solo vistamos la primera, y la verdad es que fue espectacular.

Llegamos al Castillo de Predjama, una fortaleza que parece empotrada en una pared de roca. Lo está así por motivos defensivos, pues de esta manera era casi inexpugnable. La verdad es que nos limitamos a observar la curiosa fortaleza desde su exterior, pues es lo que la hace especial, y ya que su interior no prometía grandes emociones.

Castillo de Predjama

 

Castillo de Predjama

 

Junto a la entrada del castillo

 

Comimos en un restaurante situado muy cerca del castillo, y con unas excelentes vistas a éste. Entre el goulash y los gnocchi, ambos bastante típicos de la zona, nos pusimos hasta arriba de comida para de esta manera coger energías para seguir en ruta.

La lluvia nos estaba acompañando durante todo el día y de manera intensa así que subimos de nuevo al coche empapados para poner rumbo al siguiente punto de nuestra ruta, la población de Skofja Loka.

Skofja Loka

 

Se trata de una típica población eslovena, bastante pintoresca y que nos pillaba de camino en nuestra ruta hacia Bled, así que paramos a hacerle una visita. El pueblo tiene un aire medieval que le da un especial encanto, sobretodo por su gran estado de conservación. No pudimos pasear muy a gusto, pues la lluvia continuaba haciendo acto de presencia, así que nos refugiamos en una de las cafeterías de su plaza principal. Cuando escampó un poco, nos asomamos al puente sobre el río que cruza Skofja Loka, sin duda el lugar más pintoresco de la pequeña población a los pies de la fortaleza que domina el paisaje.

Paseando por Skofja Loka, un típico pueblo esloveno

 

Callejuela medieval de Skofja Loka

 

Rincón de Skofja Loka

 

Tras pasear algo más por las estrechas callejuelas, volvimos a nuestro coche de alquiler para seguir camino y completar la ruta.

Alrededores de la población

 

En otros 30 minutos alcanzamos por fin Bled, la población al borde del lago de mismo nombre, y sin duda el lugar más bonito de toda Eslovenia.

Nos alojamos en nuestro hotel y cenamos en una pizzería cercana. De vuelta al hotel y gracias a la ayuda del amabilísimo encargado, planificamos las actividades que íbamos a llevar a cabo al día siguiente, todas por la zona. Habíamos llegado al punto cúlmen de nuestra ruta por Eslovenia, y estábamos emocionados por ver lo que ese bonito rincón del país tenía por ofrecernos.

 

TIPS

 

  • El precio de la ruta “clásica” de las Cuevas de Skocjan, la que transcurre por el interior del cañón, es de 16 Euros. La visita dura unas dos horas.

  • Las cuevas de Potonja, también famosas pero que no visitamos, están a escasos 30 minutos en coche desde las de Skocjan, con lo que son visitables las dos en el mismo día.

  • Skofja Loka es una población bastante pequeña, con lo que en un par de horas es posible pasear por ella y ver lo más remarcable de la población.

  • Si vuestra ruta por Eslovenia os lleva al castillo de Predjama sobre la hora de comer, podéis hacerlo en Gostilna Pozar, un restaurante a los pies del castillo donde podréis degustar los calóricos platos de la cocina eslovena.

 

UBICACIÓN

 

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Sep 22 2015

Piran, esencia veneciana en Eslovenia

Existe una pequeña parte de la Península de Istria que pertenece a Eslovenia. En ella, una diminuta población se adentra como punta de lanza en el precioso Mar Adriático. Ésta población, de rojos tejados y callejuelas estrechas y adoquinadas, nos podría hacer pensar que nos encontramos en algún punto de la Laguna di Venezia. No en vano, la pequeña Piran conserva mucha parte de la esencia que antaño desplegó la temida República Veneciana.

Piran, Eslovenia

 

Llegamos a Piran en un coche de alquiler que recogimos en el aeropuerto, precisamente, de Venecia. En apenas dos horas de camino, y tras adquirir la “vignette” que permitía que circuláramos por las autopistas eslovenas, llegamos a uno de los párkings que hay en las afueras de la población. Piran es un pueblo peatonal, con lo que hay que dejar los coches en estos aparcamientos de pago, y coger un bus que, en unos 5 minutos, te acerca al centro.

 

Cartel que anuncia el bus gratuito

 

Llegamos a la Plaza Tartini sobre las 4 de la tarde, así que disponíamos de toda la tarde para visitar la pequeña población. Plaza Tartini (Tartinijev Trg) es un trozo de Venecia en Eslovenia. Cualquier foto tomada en este lugar podría pasar perfectamente por una tomada en la ciudad italiana. Además, antiguamente era el puerto de Piran y actualmente es el corazón del pueblo, con multitud de terrazas en las que sentarse agradablemente a disfrutar de una buena Lasko, la principal cerveza eslovena. Pues eso mismo hicimos, viendo el trajín de la plaza y observando que en ese pedacito de Europa se debe vivir bastante bien. A medida que avanzó el viaje, percibimos que esa apariencia de buena calidad de vida podría hacerse extensible a todo el país. En la plaza, además de la cerveza, también se puede disfrutar de las fachadas del Ayuntamiento o de la “Casa Veneciana”, con su estilo Gótico veneciano y fachada roja, así como de la torre, también veneciana y muy parecida al Campanile de Piazza San Marco, de la Catedral de San Jorge, encaramada a la colina por donde se extiende la población.

Plaza Tartini

 

Ayuntamiento de Piran

 

La “Casa Veneciana” de fachada roja, bajo la torre de la Catedral de San Jorge

 

Tomando algo en Plaza Tartini

 

Lasko, la cerveza eslovena

 

Ascendimos por las empinadas y empedradas callejuelas en dirección a la catedral, no sin antes detenernos en el Monasterio Franciscano, un  bonito y tranquilo lugar de claustro blanco por el que curioseamos un rato. A su lado, la  Iglesia de San Francisco de Asís, también visitable.

Calle de Piran

 

Claustro del Monasterio Franciscano

 

Alcanzamos la catedral y la visitamos, aunque lo mejor de llegar hasta ella es la altitud que se gana para disfrutar de la panorámica que se ofrece desde el lugar, en el que se puede apreciar el mar de tejados rojizos de la población en contraste con el azul del Mar Adriático. Pese a lo bonito de las vistas, serían superadas con creces esa misma tarde.

Vistas desde la Catedral

 

Tejados de Piran

 

Descendimos de nuevo la colina para llegar hasta el extremo de Piran que más se adentra en el Adriático, la punta de lanza en la que encontramos el faro, que nunca puede faltar en ninguna población portuaria que se precie. Vimos romper las olas que llegan a la costa eslovena antes de adentrarnos de nuevo por la callejuelas del centro, que nos llevaron hasta la bonita Plaza del 1º de Mayo, centro neurálgico de la población hasta la Edad Media. Cerca de allí se extiende el pequeño mercado, con frutas y verduras frescas para los residentes de Piran.

En la plaza 1o de Mayo

 

Detalle de una calle de Piran

 

Desembocamos de nuevo en Plaza Tartini pensando que, más o menos, ya habíamos visto todo lo que teníamos que ver. Qué equivocados estábamos pues nos faltaba lo mejor de todo, la bella panorámica que en tantas fotos aparece del pueblo. No sabíamos exactamente desde dónde se tomaba esa foto, así que tras consultarlo en la guía, nos dimos cuenta que debíamos subir hasta las antiguas murallas.

Para acceder al recinto de las murallas hay un torno que se desbloquea tras depositar 1 Euro en la máquina. Os aseguro que os parecerán las vistas más baratas de vuestra vida, pues la silueta puntiaguda de Piran adentrándose en el Mar Adriático es de las que se quedan grabadas en el cerebro. Si a ello le sumamos que pudimos presenciar la panorámica al atardecer, nos da como resultado un recuerdo inolvidable.

Jose y Natalia en las antiguas murallas de Piran

 

Piran

 

Disfrutando de las vistas de Piran

 

Tras las preciosas vistas, descendimos de nuevo a Plaza Tartini para coger el bus que nos iba a acercar de nuevo a donde teníamos aparcado nuestro coche de alquiler.

Nuestro viaje por Eslovenia había empezado de fábula. Piran nos había regalado su encanto veneciano y unas exquisitas vistas de su particular silueta. Pero la función no había hecho más que empezar. Al día siguiente empezaríamos una ruta por el país que nos llevaría a, entre otros lugares, las fabulosas cuevas de Skocjan.

Atardecer en Piran

 

Regresamos a nuestro hotel, situado en Ankaran, una población que junto a Izola y Koper, conforman otro trío de bonitos puebla de la Península de Istria eslovena.

 

TIPS

 

  • Los autobuses que te llevan al centro de Piran salen cada 15-30 minutos de una parada cercana a los párkings y son gratuitos.
  • El Párking nos costó 7 Euros algo más de 4 horas.
  • Para circular por las autopistas eslovenas (como en muchos países centroeuropeos) es necesario adquirir una pegatina (vignette) que hay que enganchar en el parabrisas del vehículo. La de una semana cuesta 15 Euros.
  • En nuestro primer día en Eslovenia nos alojamos en el Hotel Bor de Ankaran, una población cercana a Piran. Como llevábamos coche de alquiler descartamos la opción de dormir en la misma Piran debido a la restricción para acceder a ésta en coche.

UBICACIÓN

 

Más relatos sobre nuestro viaje a Eslovenia en el siguiente enlace:

ESLOVENIA ’15 – ÍNDICE DE POSTS

 

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Abr 17 2015

Eslovenia ’15: Guía práctica

1200px-Flag_of_SloveniaEslovenia es un país alejado de los focos del turismo. Sin grandes monumentos, ciudades cosmopolitas, o espectaculares maravillas naturales (si excluimos, injustamente, sus cuevas kársticas de Skocjan y Postonja). Tampoco tiene preciosas playas donde tostarse al Sol, ni sus ciudades una oferta de ocio y cultura desbordante. Su gastronomía, muy influenciada por la vecina Italia y la cocina centro-europea… Y entonces, y después de todo esto os preguntaréis…¿Porqué visitar Eslovenia?

Pues porque es la puerta de entrada a los Balcanes, un pequeño país que acaricia el Mediterráneo con la punta de los dedos, y se extiende al norte para tocar los Alpes. Del azul del mar al verde de las praderas alpinas. Porque tiene una capital, Ljubljana, que se recorre en una mañana, pero es preciosa. Porque ahí está el famoso lago Bled, un paisaje natural de postal donde bien se podría quedar uno semanas de relax y en contacto con la naturaleza. Y no solo Bled, también el aún más virgen lago Bohinj, desde el que se puede contemplar el pico nevado del punto más alto del país, el Monte Triglav. Y si uno no se cansa de Naturaleza, en menos de dos horas en coche se puede dejar caer por unas cuevas que realmente quitan el hipo, las de Skocjan, con estalactitas y estalagmitas de múltiples tamaños y formas, y un río surcando un cañón por el interior de la cueva en el cual bien podría caber una catedral. O porque…¿A quién no le apetece tomarse una cerveza eslovena en la plaza de un tranquilo pueblo marinero al más puro estilo veneciano? Eso es Piran, la joya de la Península de Istria. También cuenta con pequeños pueblos con encanto, como Skofja Loka. Y por no hablaros del Castillo de Predjama, empotrado en una cueva convirtiéndose en una fortaleza del todo inexpugnable.

¿Aún os preguntáis porqué visitar Eslovenia? Ya estáis perdiendo el tiempo…

Piran

 

Castillo de Predjama

 

Lago Bled

 

Ljubljana

 

 

DESTINO: 

Eslovenia

Eslovenia en el mapa

Eslovenia en el mapa

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

DURACIÓN DEL VIAJE / FECHAS:

6 días de viaje, de 03/04/2015 al 08/04/2015

VIAJEROS:

Jose, Natalia, y Toni.

ITINERARIO / RUTA:

  • DÍA 1: Traslado Venecia – Piran. Visitamos Piran.
  • DÍA 2: Cuevas de Skocjan, Castillo de Predjama, Skofja Loka. Llegamos a Bled.
  • DÍA 3: Lago Bled y alrededores.
  • DÍA 4: Garganta de Vintgar, Lago Bohinj, y trayecto hacia Ljubljana.
  • DÍA 5: Ljubljana.
  • DÍA 6: Desplazamiento al aeropuerto de Venecia.

 

 

TRANSPORTE:

    • Avión: Volamos desde Barcelona con Vueling hasta el aeropuerto Marco Polo de Venecia, muy cerca de la frontera con Eslovenia.
    • Coche de alquiler: En el mismo aeropuerto de Venecia alquilamos un coche (Volkswagen Polo) con el que nos desplazamos hasta Eslovenia y por todo el país. Recordaros que Eslovenia, como muchos países centroeuropeos, obliga a adquirir la “vignette” para poder circular por sus autopistas, una pegatina que va en el parabrisas. Nosotros compramos la de una semana y nos costó 15 Euros.
    • Autobús: El único transporte públco que utilizamos fue el autobús, que nos llevó del aparcamiento en las afueras de Piran hasta el centro de la población. Es gratuito, sale cada media hora, y es la mejor manera de llegar, puesto que el acceso en coche está restringido.

Horario autobús al centro de Piran

 

 

ALOJAMIENTO:

 

    • Hotel Bor (Ankaran): Es el hotel que utilizamos el día que estuvimos en Piran. La oferta en la población es limitada y la imposibilidad de entrar en coche nos hizo decidirnos por alojarnos en esta población de los alrededores. Se trata de un hotel sencillo y alejado de poblaciones, ideal para relajarse. Cuenta con piscina y restaurante. Nos costó 60 euros la habitación triple con desayuno incluído. Parking y Wifi gratuitos.
    • Penzion Bledec (Bled): Nuestro alojamiento en el lago Bled fue el que más nos gustó del viaje. A los pies del castillo de Bled, se trata de un Youth Hostel que está bastante bien. Nos tocó una habitación triple abhuardillada con geniales vistas de las montañas. Situado a 200 metros del lago Bled y con desayuno incluido. Parking y Wifi gratuitos. Precio: 67 Euros/Noche la habitación triple.

Nuestro hotel en el lago Bled

 

  • Penzion Pod Lipo (Ljubljana): Lo mejor, su ubicación, a menos de 10 minutos caminando del centro. Se trata de una pensión económica pero que para lo que necesitábamos, cumplió. Nos costó 54 Euros/Noche la habitación triple. El desayuno no estaba incluido. Tuvimos que esperar 10 minutos a que llegara el recepcionista el día que hicimos el check in. Wifi gratuito en las habitaciones. Parking gratuito disponible si se reserva con antelación.

 

GASTRONOMÍA:

La verdad es que no nos podemos quejar de como comimos en Eslovenia. Todo tipo de pastas, gnocchi, goulash, y algún que otro guiso típico de la regíón como sopas y estofados. Mucha influencia italiana y centroeuropea en la cocina eslovena. Dos restaurantes os recomiendo:

Julija (Ljubljana): En una de las calles del casco antiguo se encuentra este restaurante con un precio bastante razonable, una carta variada, y una comida realmente deliciosa.

Pizzeria Rustica (Bled): Para los que os guste la pizza y las hamburguesas. Muy bien de precio y tamaño XL, sobretodo las hamburguesas. 😉

 

CLIMA:

De una temperatura realmente agradable en Piran, pasamos a tener una frío considerable cuando nos acercamos a los Alpes Julianos. En abril aún hay que ir con un buen abrigo por esas tierras. De los seis días, tan sólo nos llovió uno.

MONEDA / PRECIOS:

En Eslovenia se usa el Euro.

Por lo general, es un país ligeramente más asequible económicamente que España, al menos que Barcelona, dónde yo vivo. Comimos bien todos los días en restaurantes por una media de 12 Euros por cabeza. Pero vamos, que no es ninguna ganga.

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