Entradas correspondientes a la etiqueta 'P.N. Cahuita'

Abr 28 2016

Puerto Viejo y el P.N. Cahuita, primera toma de contacto con Costa Rica.

En medio de un buen temporal de lluvia que hacía no tener muchas ganas de navegar, subimos a la lancha que 25 minutos y muchos botes después, nos dejó en el muelle de la localidad panameña de Almirante. Bocas del Toro había sido fantástico, pero teníamos muchas ganas de entrar en Costa Rica, así que rápidamente cogimos el taxi que en unos 40 minutos nos dejó en la frontera, junto a la población indígena de Changuinola.

Los trámites para cruzar la fontera entre Panamá y Costa Rica por Changuinola no son extremadamente engorrosos. Para ser una frontera caribeña – eso ya se notaba en las instalaciones – la cosa fue bastante rápida. Sólo tardamos en torno a una hora en llevarlo a cabo. Abonamos la tasa de salida en la oficina panameña y cruzamos el puente que separa ambos países.

Cruzando la frontera Panamá – Costa Rica

 

Ya en la austera oficina costarricense (más lo era la panameña), sellamos nuestros pasaportes y pusimos pie por primera vez en Costa Rica, y como no podía ser dotra manera, bajo un intenso aguacero.

Nuestro shuttle a Puerto Viejo ya estaba esperándonos, así que subimos con algunos turistas más, entre ellos dos israelís a los que ayudamos con el idioma en la frontera.

Llegamos a Puerto Viejo en unos 45 minutos y fuimos directos a nuestro hotel.

Calle de Puerto Viejo

 

Puerto Viejo

 

Puerto Viejo es una población pequeña y de ambiente muy caribeño. El reggae suena en los muchos restaurantes a pie de playa, y el ambiente es agradable y distendido. Un buen sitio para relajarse unos días, pero no en la playa pues las playas del Caribe de Costa Rica no son precisamente el Caribe que tenemos en nuestro imaginario. Ni aguas cristalinas en calma, ni leches. Un mar embravecido, y unas playas salvajes poco aptas para el baño fue lo que nos encontramos. La de Puerto Viejo en concreto es de arena negra, lo que le da un toque exótico.

Playa negra de Puerto Viejo

 

El eslógan de Costa Rica

 

Playa de Puerto Viejo

 

Alrededores frondosos de Puerto Viejo

 

La verdad es que no invertimos mucho tiempo en visitar Puerto Viejo, sus atractivos son limitados más allá del ambiente o hacer algunas clases de surf, y más en un día en el que la lluvia no daba tregua.

A mediodía cogimos el bus público que nos iba a dejar en Cahuita, otra pequeña población costera y que alberga unos de los muchos parques nacionales del país: el P.N. Cahuita. Iba a ser nuestro primer parque nacional de Costa Rica, algo que nos hacía mucha ilusión.

En la entrada del parque

 

Tras treinta minutos de autobús, y un corto paseo, alcanzamos la entrada del parque, en la que solo se “exije” una donación para acceder. El guardaparques ya nos advirtió que no era un día propicio para ver animales por la lluvia, y que debíamos dar media vuelta a mitad de recorrido a no ser que quisiéramos aventura de verdad, pues un río desbordado dificultaba la ruta habitual.

Iniciando el sendero

 

Cahuita es un parque que bordea la playa. Se puede ir por ésta o por un sendero interior en el que hay más posibilidades de ver animales. El recorrido acaba en Punta Cahuita, el extremo de una península que se adentra en el mar Caribe.

P. N. Cahuita

 

Sendero del P.N. Cahuita

 

Caminos encharcados y embarrados

 

Comenzamos nuestro recorrido maldiciendo el no haber previsto llevar botas de agua o trekking, pues el sendero estaba encharcado y embarrado. Caminamos atentos intentando detectar la presencia de algún animal, aunque la verdad es que no tuvimos mucha suerte. Lo bueno es que en Costa Rica no tener suerte es poder ver tres prezosos (eso sí durmiendo en los árboles), preciosas y enormes mariposas, mapaches, un coatí, algún que otro mono aullador, infinidad de cangrejos, y varias iguanas.

Enorme insecto en el parque

 

Coatí

 

Mariposas enormes

 

Un mapache en la playa del parque

 

Perezoso durmiendo

 

Cuando ya habíamos caminado un kilómetro y medio, nos topamos con río Suárez que – como nos había advertido el guardaparque – estaba desbordado. Había que cruzarlo llegando el agua casi hasta la cintura y, aunque había gente que lo hacía, entre que no íbamos con la indumentaria adecuada y que la lluvia arreciaba, decidimos dar media vuelta en nuestro recorrido.

La vuelta la hicimos por la parte de la playa en cuyos árboles a pie de mar vimos a los perezosos durmiendo. Estaban acurrucados protegiéndose de la lluvia, así que los vimos pero no los difrutamos.

Pese a la poca actividad animal y la lluvia, disfrutamos una barbaridad del parque. Será porque fue el primero. Será por la naturaleza salvaje que se respiraba en él, algo que días más tarde no pudimos disfrutar en Manuel Antonio pese a que vimos más animales.

Explorando el P.N. Cahuita

 

Carteles necesarios

 

P.N. Cahuita

 

Empapados como nunca, cogimos de nuevo nuestro autobús hacia Puerto Viejo.

Esa noche cenamos en uno de los restaurantes del “paseo marítimo” tras reservar nuestro viaje al P.N. de Tortuguero para el día siguiente en una de las agencias de Puerto Viejo. Comenzamos a darnos cuenta que Costa Rica no era, para nada, un destino económico cuando nos cobraron 35 Dólares por persona por la lancha que iba a llevarnos al parque desde Limón.

Tras la agradable cena regresamos a nuestro hotel, en cuyo patio y en la oscuridad de la noche podía escucharse un concierto tremendo cortesía de los habitantes de la selva. La lluvia había parado por un momento y todos los animales de la selva circundante se habían puesto a cantar al unísono. Un espectáculo maravilloso. Los verdaderos habitantes de Costa Rica nos daban su particular y ensordecedora bienvenida.

 

TIPS:

 

  • Cruzar la frontera Panamá – Costa Rica es relativamente sencillo. A nosotros nos llevó tan solo una hora abonando una tasa de salida de 4 Dólares en Panamá.

  • Nuestro alojamiento en Puerto Viejo fue en el Hotel Indalo, un bonito hotel de dueños españoles con una ubicación muy tranquila. Nos costó 60 dólares la habitación triple.

  • Para llegar a Cahuita desde Puerto Viejo podéis coger el bus público que pasa cada rato por la calle principal de la población. Tarda media hora y cuesta 750 Colones.

  • La entrada al P.N. Cahuita cuesta lo mismo que lo que queráis donar para el mantenimiento y conservación de esa maravilla natural. No hay pago de entrada obligatorio pero seguro que os piden una donación.

  • Para el P.N. Cahuita, sobretodo si vais en temporada de lluvias como nosotros, conviene llevar unas botas de agua o en su defecto calzado de trekking. Los caminos se encharcan y embarran de lado a lado.

 

UBICACIÓN

 

Enlace permanente a este artículo: http://toni-porelmundo.com/2016/04/puerto-viejo-y-el-p-n-cahuita-primera-toma-de-contacto-con-costa-rica/